jueves, 5 de febrero de 2009

EL VIAJE DEFINITIVO





Y yo me iré.
Y se quedarán los pájaros cantando.
Y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido,
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y lejos del bullicio distinto, sordo, raro
del domingo cerrado,
del coche de las cinco, de las siestas del baño,
en el rincón secreto de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu de hoy errará, nostáljico...

Y yo me iré, y seré otro, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.

Juan Ramón Jiménez

5 comentarios:

RosaMaría dijo...

Qué hermosa poesía para tan bellos pájaros. Felicitaciones por la exposición que no vi pero imagino un exito. Eso es lo que deseo. Gusto en conocerte

José Ato Saorin dijo...

Gracias Rosa María. La acuarela se parece mucho a la poesía, ambas disciplinas quieren decir mucho con muy poco.

anatema dijo...

Si se quedan los pájaros cantando...

.....para qué otra música.

Carmen dijo...

Has elegido uno de más bellos y evocadores poemas que conozco, ninguno mejor para acompañar a tus hermosos gorriones. Poesía y pintura, especialmente la acuarela, están unidas, y las tuyas son poesía sin palabras.

Ana Márquez dijo...

Perfecto el gesto nervioso del pájaro, conseguidísimo. Parece a punto de escapar volando del papel. Y mi poema favorito de nuestro Premio Nobel Juan Ramón. ¿Qué más se puede pedir? Gracias por tanta belleza.