miércoles, 7 de abril de 2010

D. JUAN SOLANO


D. Juan Solano fue el maestro que me enseño a dibujar y a pintar en los años 70. Con el descubrí mi verdadera vocación de pintor, vocación que no he abandonado nunca.

Juan Solano nace en Málaga el 23 de Octubre de 1923 y muere en Cieza el 20 de Mayo de 2005. Siendo joven ingresa en el taller de Francisco Palma Burgos (1918-1985), hijo del afamado Francisco Palma García (1885-1938), compaginando su preparación en la Academia de Pintura y Dibujo de Málaga. Pasada la guerra civil, se instala en Madrid, y recibe encargos de todos los sitios, uno de ellos Cieza, para la realización del retablo de Ntro. Padre Jesús de Medinaceli del Convento de San Joaquín. En los años cincuenta trabaja nuevamente en la Basílica de la Asunción de Cieza, en la capilla del Stmo. Cristo Yacente. Conoce a Carmen, con la que contrae matrimonio en 1954, y tiene tres hijos. Establecido ya en Cieza, convierte su propio domicilio de la Cuesta de la Villa, en una escuela-taller. En los años 1957-1958 se crea la Escuela de Arte y Dibujo de la Virgen del Buen Suceso, donde Juan Solano trabajaría como profesor y director durante varios años, Más tarde, se abre en la calle Santiago, en su propio taller, dicha academia, donde enseñaba el arte del modelado y pintura. En los años 70 la Academia se instala en el Camino de Madrid, adquiriendo el carácter de Municipal, donde el maestro continúa su carrera docente, luego pasa a la Universidad Popular, hasta que alcanza la jubilación.

4 comentarios:

Alvaro Peña dijo...

He oido hablar mucho de este profesor de pintura, y parece que ha sido querido por todos los que pasasteis por sus clases. Esta entrada me parece todo un homenaje de alguien que se enorgullece de haber sido su alumno. Me parece muy buena idea, te felicito

José Ato Saorin dijo...

Hola Álvaro, yo tenia diez o doce años cuando empecé a pintar con el, y a esa edad todo parece mas impresionante. La verdad es que guardo muy buenos recuerdos de aquellos tiempos, los tubos de pintura nuevos, la esencia de trementina, los carboncillos, cada día un descubrimiento nuevo. Fueron buenos tiempos…

RosaMaría dijo...

Un hermoso recuerdo del Maestro. Se nota tu cariño y agradecimieno por sus enseñanzas, y también se ven los resultados en tu obra. Un abrazo.

José Ato Saorin dijo...

Siempre me acuerdo con cariño de aquella epoca infantil. Gracias RosaMaria por tu visita. Un abrazo.