"El mundo flotante" acuarelas y lápices de colores sobre papel, 11x30 cm.
Edward Hopper es un pintor con mensaje, sus cuadros dicen
cosas; en sus cuadros pasan cosas que el espectador puede ver, pero también puede
intuir que pasarán. Esta forma de pintar es muy atractiva, porque se establece
un dialogo entre la pintura y el espectador. Y eso amigos míos, es el sumun de
la pintura.
Edward Hopper no es muy bueno con el pincel, pero no lo necesita, porque su fuerza no es la pincelada exacta, su fuerza es la composición, la imagen que nos cuenta la soledad, el desánimo, la tristeza, la esperanza del hombre que espera al conductor que le pedirá que le llene el depósito de la camioneta (Gas Station-1940). Esa américa profunda es la que observamos en los cuadros de Hopper.
Hay un cuadro que me llama especialmente la atención “Noche
de verano” dónde vemos a una pareja en el porche conversando. Podemos oír las
chicharras en el aire nocturno. Podemos sentir el calor del chico que mira el
escote de la chica. Sabemos que están en silencio por sus bocas cerradas. Tal vez
es su primera cita. Tal vez van a romper su relación y por eso sus caras están serias.
La puerta de la casa está cerrada, pero Hopper nos invita a pensar que por la ventana
abierta, tal vez alguien los está observando. Hopper nos deja muchas preguntas
en el aire, para que seamos los espectadores quienes las respondamos.
He modificado tres veces este cuadro "Flores de la Alhambra" óleo sobre lienzo, 30x20 cm.
La primera versión el cuadro tenía las flores encima de una mesa y medía 30x20 cm.
En la segunda versión le añadí otro lienzo y el cuadro medía 30x40 cm y las flores seguían encima de la mesa.
Y la última modificación mide 30x20 cm, y las flores están encima de la brenca de una ventana de la Alhambra, tal como indica el arco que levemente puede intuirse en el fondo, y que estaba ahí desde la primera versión.
Ayer murió Carmen Laffón (Sevilla, 1934 - Sanlúcar de Barrameda, 2021) una pintora fundamental, para entender la figuración, en la España que va desde los años 50 hasta la actualidad.
Carmen Laffón, junto con Antonio López, María Moreno, Amalia Avía, Esperanza Parada, Julio López, Francisco López, Isabel Quintanilla, Lucio Muñoz, etc; forman parte de un grupo de pintores figurativos, que sin estar asociados entre ellos, practicaron la figuración, cuando la moda era romper con todo y pintar abstracto.
La pintura de Carmen Laffón siempre ha sido intimista y muy atractiva, delicada y frágil, como si fuera de cristal. Sus primeros cuadros contaban la vida femenina que se desarrollaba a su alrededor, era su mundo propio. Con el tiempo, su pintura fue haciéndose más luminosa, pintando su entorno más cercano, sus paisajes, su coto de Doñana, su viña… pero siempre con una mirada poética, mucho más pictórica que real.
Carmen Laffón es una pintora fundamental, que ha influido en muchos pintores, entre los que me cuento, y de la que siempre se aprende algo. Es como un diccionario que se consulta cuando uno tiene dudas.
Carmen Laffón se ha ido, pero nos ha dejado su pintura, y ese legado permanecerá para siempre entre nosotros.